GUATEMALA: Tierra de sabiduría
Abril 28, 2009
Ojo por Ojo, el mundo quedará ciego
—Mahatma GandhiLos Derechos Humanos son ideales realizados en la acción
—Amii Omara-Otunnu
“Le gusta Mery?”, me pregunta Luna con su mirada perdida en el horizonte rural Maya. “Cuentan nuestros Abuelos que antes éramos todos iguales: Maya, Ladino, hombre, mujer… Y así tiene que ser… no importa si es Maya o Ladino, todos tenemos que estar juntos”.
Las palabras de Luna representan el sentir de miles de personas alrededor del mundo que, habiendo sido victimizadas en conflictos donde las poblaciones son blanco de ataque, eligen no resentir; almas humanas en las cuales el perdón se impone por sobre el horror indecible. Claro que no es el caso de todos/as: en Chiché atestigüé interacciones simbólicas que reproducen el racismo que sembraron los colonizadores que alteraron el curso de la Historia de ese pedazo de Madre Tierra que atestiguó el nacimiento y expansión de una civilización impresionante. Sin embargo y como muestran las palabras de Luna, la sabiduría Maya ha subsistido pese a todo.
Siendo Ladino, Daniel, voluntario de la Biblioteca Comunitaria Ventanas Abiertas al Futuro, encarna esa misma sabiduría. Lo cual demuestra que al final del día se impone nuestra humanidad común sobre las diferencias culturales y socio estructurales reafirmando la existencia de ese mundo que imagina Luna mirando al horizonte. Como Daniel nos enseña, la falta de comprensión es un monstruo que corroe a la multiétnica fábrica social guatemalteca. Monstruo al que, sin embargo, es posible enfrentar con las armas del diálogo democrático y el mutuo entendimiento.
Las historias sobre la Guatemala del posconflicto que aquí ofrecemos no son relatos estigmatizadores de sangre y muerte; son relatos respetuosos de vida que brota desde la entraña misma de la tierra empujando a la muerte. Idebate.ñ penetró la frontera delimitada por Chiché y las comunidades rurales adyacentes para sacar a la luz las críticas voces juveniles de los/as protagonistas directos/as de la historia guatemalteca. Penetrar esa frontera, que es geográfica y humana, nos permitió acceder a una narrativa cuyos énfasis son distintos a los que típicamente reproducen los medios y que, por esa misma distancia, es capaz de deconstruir la imagen internacional de un país reducido a sus cenizas y condenado a un sin futuro irremediable. Parados sobre este punto, encontramos el compromiso de Héctor, maestro rural, desafiando al olvido para extender el derecho humano a la educación a cientos de niños/as de una escuela multigrado.
Si bien estos relatos enfatizan y proclaman la victoria de la vida sobre la muerte, no buscan acercar una visión romántica de Guatemala; contrariamente, iluminan obstáculos complejos para la construcción y consolidación de una sociedad democrática en lo social y pluralista en lo político-institucional. Como señala Hernán Bonomo en su carta editorial, dichos obstáculos son amenazas concretas a la capacidad de ciertos grupos sociales en posición de vulnerabilidad social de subirse al tren de la transición democrática. Freddy y Diego son la voz de miles de jóvenes rurales luchando por su derecho humano a la educación, su derecho humano a la reafirmación de la propia identidad y su espacio para realizar su contribución al desarrollo de su comunidad. María, promotora de derechos humanos y mujer rural Maya madre de dos hijos y cabeza de hogar, es la voz de miles de mujeres Mayas que exigen canales efectivos de expresión de sus perspectivas e intereses; voces convencidas de que sin la consolidación de liderezas Mayas la construcción democrática es un proyecto que navega hacia el fracaso irremediable.
La memoria colectiva es un pieza clave en el entramado de la transición. Así, Margarita nos enseña que la falta de claridad sobre el conflicto desdibuja sus consecuencias a la vez que una clara comprensión sobre las consecuencias del conflicto es un prerrequisito para una transición exitosa; el más vital, evitar que el conflicto se reitere.
Héctor, Daniel y María son tres entre miles de veladores y veladoras globales por esa realización en la acción de ideales que son los derechos humanos. Freddy y Diego son la voz que grita exigiendo esa misma realización. Héctor, Daniel, María, Freddy, Diego y Margarita son piezas guatemaltecas de una dignidad que hace eco de la más profunda sabiduría humana. Bravo. ñ
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